jueves, 10 de marzo de 2011

EEUU infectó a presos con células vivas de cáncer

En la década del 50, un médico de Ohio inocula células cancerígenas en un prisionero. Foto:

En la década del 50, un médico de Ohio inocula células cancerígenas en un prisionero. Foto: The Colombus Dispatch

En la década de los 60 y 70, a 15.000 marines se les invocó al “deber patrio” cuando los científicos de la Universidad del Estado de Ohio probaron una vacuna de neumonía en ellos

Henry Langlois fue uno de los soldados a quienes se les dijo en 1955 que ellos estaban sirviendo a su país cuando fueron voluntarios para inhalar un agente biológico que el gobierno estaba probando. Un año después, a presos de la Penitenciaría de Ohio fueron “voluntarios” a los que se les inyectó células vivas de cáncer.

En la década de los 60 y 70, a 15.000 marines se les invocó al “deber patrio” cuando los científicos de la Universidad del Estado de Ohio (OSU por sus siglas en inglés) probaron una vacuna de neumonía en ellos.

Estos y otros experimentos financiados por el gobierno en el personal militar, prisioneros y pacientes mentales están conduciendo a una investigación sobre las normas que tienen por objeto proteger a voluntarios para estudios específicos.

La investigación sobre el cáncer concluyó sin ningún resultado exitoso. Foto: The Colombus Dispatch

La investigación sobre el cáncer concluyó sin ningún resultado exitoso. Foto: The Colombus Dispatch

La Comisión Presidencial para el Estudio de Asuntos de la Bioética se reunió la semana pasada para discutir la “protección de seres humanos” luego que el gobierno se disculpara en octubre por la era de experimentos de los años 40. En la investigación, soldados de Guatemala, prisioneros y pacientes mentales fueron infectados con sífilis para probar tratamientos de penicilina.

La vocera de uno de los tres comités de la OSU, que revisó las propuestas que involucran a seres humanos, Karla Zadnik expresó: “Fue algo como ‘gratis para todos’. Parece que no fue regulado y controlado”. Cada año los investigadores de la OSU conducen unos 5.000 estudios que involucran seres humanos.

“Hay personas aquí que trabajaron realmente duro cada día para evitar que nada ni siquiera cerca de los eventos del pasado vuelvan a ocurrir”, dijo.

Una revisión de los archivos de Dispatch reveló varios estudios en los años 50 y 60 que utilizaron a prisioneros de la Penitenciaría de Ohio. Ellos incluyen una prueba de vacuna en la cual los prisioneros eran infectados con tularemia, o fiebre del conejo, y una prueba de pastillas de fluoruro para determinar su efecto en la sangre humana.

En 1958, tranquilizantes fueron probados en 90 prisioneros. Quizás la más famosa fue la prueba de la vacuna de cáncer. Hasta 160 presos fueron inyectados con células de cáncer vivas.

El estudio, copatrocinado por el Estado de Ohio y el Instituto de Investigación Sloan-Kettering, operó desde 1.956 hasta 1.961. Eventualmente, investigadores indicaron que perdieron el rastro de la mayoría de los prisioneros y por lo tanto no tuvo resultados.

Zadrick expresó que experimentos como esos no serían aprobados en la actualidad. Habrían demasiadas preocupaciones en torno al valor científico, riesgos y si los prisioneros y tropas fueron empujados para ser voluntarios.

“Esa es una población vulnerable de la que usted podría aprovecharse’, dijo.

Actualmente, los investigadores deben asegurar que los comités de revisión que prueban a humanos están plenamente conscientes de los potenciales riesgos y beneficios.

Arthur Caplan, director del Centro de Bioética de la Universidad de Filadelfia, dijo que se necesitan protecciones aún más estrictas. Indicó que las investigaciones en EEUU implican cada vez más pruebas a seres humanos en otros países, y no siempre está claro si las mismas reglas son aplicadas ahí.

Y mientras industrias tales como las compañías farmacéuticas aumentan el financiamiento para esfuerzos de investigación, hay crecientes preocupaciones en torno a que si el financiamiento están influenciando los estudios.

“La investigación en sí está cambiando”, dijo Caplan. “Usted no quiere supervisar una empresa de investigación del siglo 21 con un sistema de guía de la década de los 70″.

(Tomado de Thecolumbusdispatch.com)

Diario de El Paso: Posada Carriles gana la batalla del fax

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El Paso, TX.- La fiscalía sufrió un serio revés hoy. La Jueza Kathleen Cardone dictaminó que el jurado no podrá enterarse de un documento clave que vincula Luis Posada Carriles al financiamiento de la cadena de explosiones en La Habana en 1997.

TONY ALVAREZ

El día comenzó con el testimonio de Antonio (Tony) Jorge Álvarez, un comerciante cubanoamericano presentado por los fiscales. Tiene 75 años y es nacido en Cuba. Llegó a los Estados Unidos en 1961 y se hizo ciudadano estadounidense.

Es un hombre de pequeña estatura. Encorvado por los años, Alvarez parece un signo de interrogación. Viste como el hombre de negocios que es, camisa blanca y corbata azul clara, combinada con un traje azul oscuro. El poco cabello que le queda parece estar coagulado a su cabeza por la cantidad de gel que usa.

Cuando el Departamento de Justicia amplió las acusaciones contra Posada Carriles en marzo de 2009, Tony Álvarez se convirtió en un testigo clave. La enmienda de 2009 incluyó, por primera vez, cargos relacionados con las bombas que estallaron en La Habana en 1997.

Tony Álvarez fue el primero que denunció a Posada Carriles ante el FBI, acusándolo de estar vinculado a esos ataques terroristas en Cuba.

En sus palabras de apertura, hace más de dos meses, el abogado Hernández le advirtió al jurado que Tony Alvarez es un testigo parcializado. Como prueba de ese presunto prejuicio de parte del testigo, el abogado defensor prometió mostrarle al jurado que Alvarez tuvo una relación sentimental con un familiar de Fidel Castro y que había estado mezclado en el lavado de dinero a través de bancos en Colombia y México.

LAS INTIMIDADES DEL TESTIGO

Anticipando el interrogatorio que el abogado defensor le hará a Tony Alvarez cuando le toque su turno, el fiscal Jerome Teresinski inmediatamente preguntó si había tenido alguna relación con la hermana de Fidel Castro. “Sí. Con Lidia Castro. Salimos desde que yo tenía 15 años hasta los 26”, declaró.

El fiscal indagó sobre sus otras relaciones y Alvarez contó que se casó con una cubana llamada Silvia Builla, con quien tuvo un hijo que murió a los 19 años en un accidente de ascensor en New York. “Ahora estoy en otra relación. Vivo con Ana Graciela Bonilla y tengo un hijo de 15 años con ella”, le explicó el testigo al jurado. “Mi hijo es un estudiante destacado”, añadió orgullosamente.

Parece extraño que un testigo tenga que contar sus intimidades antes de poder declarar sobre cosas sustanciosas, pero así es el sistema jurídico de los Estados Unidos. Cuando una persona toma el estrado, salen todos sus trapos al aire. Los limpios y los sucios.

Pienso que Alvarez se pasará por lo menos dos días más testificando. No sé si cuando le toque al jurado evaluar su testimonio, recordarán los detalles de sus observaciones sobre Posada Carriles. Pero estoy seguro que no olvidarán que ese fue el testigo que tuvo una relación con la hermana de Fidel y que testificó después de María Elvira.

Respondiendo a las preguntas del fiscal, el testigo llevó al jurado por un recorrido de su vida personal. Contó que estudió en el colegio Belén de La Habana y luego en la Universidad de La Habana. En el año 1959, se graduó en la Facultad de Ingeniería y en 1961, en la de Medicina. Que es un hijo único y que su padre había sido médico. Que siendo novio de Lidia Castro, tuvo un romance con otra mujer y que esta última quedó embarazada. Por eso dejó a Lidia, para casarse con la otra.

Explicó que salió de Cuba con un pasaporte falso que le había mandado a hacer su padre. Dijo que la madre de su hijo se quedó en Cuba y abandonó al muchacho, que sus padres lo cuidaron hasta que él lo pudo traer a los Estados Unidos. Nada de esto tiene que ver con las falsas declaraciones de Luis Posada Carriles. Se trata de la curiosidad lasciva humana. Un apetito que los buenos abogados litigantes explotan para sacarle toda la ventaja posible y así influenciar al jurado.

TONY ALVAREZ Y LUIS POSADA CARRILES

Eventualmente, el interrogatorio dejó atrás la vida personal del testigo y Teresinski comenzó a indagar sobre la relación del testigo con la empresa WRB en Guatemala. “Es una empresa de inversión en Tampa que tenía también una planta eléctrica en Guatemala”, declaró Alvarez. “Yo era el vice-presidente y Bob Blanchard el Presidente”.

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El testigo hablaba a toda velocidad y varias veces respondía antes de que el fiscal hubiera terminado de hacerle la pregunta. La jueza Cardone le llamó la atención repetidas veces, porque el secretario que suele transcribir lo ocurrido en corte no podía seguir el hilo de las conversaciones simultáneas.

Alvarez contó que alquiló una oficina en Guatemala para WRB, pero las leyes guatemaltecas no permiten que los extranjeros tengan la representación legal de una empresa chapina. “Por eso contraté a José Burgos”, dijo Alvarez. “El es guatemalteco”. También contrató a otro cubanoamericano, José (Pepe) Alvarez, y a una secretaria guatemalteca —Cecilia Canel Pelén.

“Pepe fue el quien presentó a Luis Posada Carriles en el Hotel Camino Real de Guatemala”, dijo el testigo. “Posada me contó que era un luchador por la libertad y que los comunistas lo habían tratado de asesinar en Guatemala”.

“Después lo vi en mi oficina”, dijo el declarante. “Cuando llegué vi a un vehículo todo terreno estacionado ahí con chapas salvadoreñas. Entonces lo vi salir de mi oficina con Pepe y otra persona”. Teresinski le pidió que describiera su oficina. “¿Tenía una máquina de fax?”, preguntó el fiscal.

Ahí brincó el abogado defensor, Arturo Hernández. Interrumpió el testimonio y le pidió a la jueza que despidiera al jurado para poder ventilar, sin que los integrantes se enteren, del tema de un documento recibido en la máquina de fax en la oficina de Tony Alvarez en 1997. Aunque el fiscal se opuso, la jueza le concedió el pedido al abogado defensor.

EL FAX FIRMADO POR “SOLO”

El documento que llegó a la oficina de Tony Alvarez en Guatemala consiste en dos páginas escritas a mano, en letra de molde. Está fechado el 25 de agosto de 1997, solamente diez días antes de que explotaran cuatro bombas en La Habana —una de las cuales le cobró la vida a Fabio Di Celmo. El fax está dirigido a Pepe y a José. Los empleados de Tony Alvarez.

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El fax le avisa a “José y Pepe” que “recibirán por Wester (sic) Union 4 envios de $800 cada uno”. Les dice que distribuyan el dinero entre Pedro Pérez, Abel Hernández, José Gonzalo y Rubén Gonzalo. Los nombres de los recipientes del dinero concuerdan con los giros monetarios que fueron enviados de Nueva Jersey, sobre los cuales testificaron el agente del FBI Omar Vega y el contador Oscar de Rojas la semana pasada en El Paso.

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El fax termina diciendo “como yo te expliqué, si no hay publicidad el trabajo no es útil, los periódicos americanos no publican nada que no haya sido confirmado. Necesito todos los datos de la discoteca para tratar de confirmarlo. Si no hay publicidad no hay pago. Espero noticias hoy mismo, mañana estaré fuera dos días”. Está firmado por “Solo”. Este es uno de los nombres de guerra de Posada Carriles, inspirado por el carácter ficticio de la televisión estadounidense, Napoleón Solo, del programa A Man from U.N.C.L.E.

El documento es el lazo entre los giros monetarios de New Jersey, la cadena de bombas en La Habana y Luis Posada Carriles. De acuerdo con una entrevista que le concedió a la periodista Anne Louise Bardach del New York Times, Posada Carriles reconoció haber escrito el documento. Por eso, es una evidencia importantísima para la fiscalía.

Durante la audiencia del día de hoy, Tony Alvarez declaró –fuera de la presencia del jurado— que le preocupó tanto el fax que se lo enseñó a Diego Arzú, el hijo del expresidente guatemalteco Alvaro Arzú.

EL C-4 EN SU DESPACHO

Contó que su ansiedad se debía tanto al fax como al hecho de que su secretaria le había alertado que Pepe Alvarez y José Burgos se reunían con Posada Carriles en las oficinas de WRB y que ella los había visto con “tubos de plástico y calculadoras —materiales para construir explosivos”.

El testigo declaró que había visto en un paquete en su oficina, marcado como “industria militar mexicana, C-4, explosivos peligrosos… Por eso el fax me llamó mucho la atención”, testificó Tony Alvarez.

LA DENUNCIA DE TONY ALVAREZ

El hijo del expresidente Arzú le aconsejó que redactara una carta sobre sus preocupaciones para la Inteligencia guatemalteca. Tony Alvarez también se la envió al FBI estadounidense. De acuerdo con la periodista Bardach, ninguno de los dos servicios de inteligencia le dieron seguimiento al asunto.

LA BATALLA DEL FAX

El abogado de Posada Carriles se opuso vigorosamente a que el jurado pudiera enterarse del fax. Argumentó que Tony Alvarez no le puso ninguna marca al documento que le pueda facilitar su identificación tantos años después de haberlo recibido. “No sabe quien escribió el documento, no puede asegurarse de que no lo haya sido alterado y no puede establecer que el documento ha estado guardado de una manera segura y continua desde que supuestamente se recibió”, dijo el abogado defensor.

Citó las reglas de evidencia como fundamento para sus argumentos de que el contenido del documento está lleno de hearsay (rumores), y consecuentemente debiese ser excluido por el tribunal.

El fiscal Teresinski respondió que las reglas de evidencia federal permiten que el jurado considere la validez del fax firmado por Solo. “Las declaraciones de un acusado son admisibles en corte y no son rumores”, dijo. Además, “el contenido del fax concuerda con los nombres en los giros monetarios de New Jersey y con el testimonio del testigo cubano de la explosión en la discoteca Aché el 12 de abril de 1997”.

Teresinski terminó puntualizando: “El documento ha sido autenticado por Tony Alvarez por su contenido, la apariencia y sus características distintivas. Por eso debiese ser reconocido como evidencia para la consideración del jurado”.

EL DICTAMEN

La Jueza Kathleen Cardone no explicó mucho sus razones por el dictamen, solo dijo: “El documento no tiene suficientes características para recibirlo como evidencia”. Con esas escuetas palabras, rechazó una de las piezas claves del rompecabezas del caso.

Mañana testificará Tony Alvarez ante el jurado, pero brindará un testimonio emasculado. Sin poder hacer referencias al fax —ni tampoco poder contar lo que le dijeron Pepe Alvarez, José Burgos o su secretaria Cecilia Canel Pelén (las reglas del litigio en los Estados Unidos excluye las declaraciones de terceras personas)—, el jurado se quedará sin entender la médula del caso.

UN APARTE

El último testigo de la fiscalía será Ann Louise Bardach, la periodista del New York Times a quien Posada Carriles le confesó haber sido el autor intelectual de la cadena de explosiones en La Habana. Bardach debía llegar a El Paso mañana, desde California, pero la jueza anunció que había recibido un aviso de que la periodista está enferma y necesita una prórroga.

“No hemos recibido ninguna evidencia hoy”, dijo la jueza después de una audiencia de más de cuatro horas que resultó en el rechazo del fax de Posada Carriles. Dijo que Tony Alvarez testificará mañana jueves y el viernes también. “Pero no habrá juicio el lunes o el martes. Comenzaremos nuevamente el miércoles. Quiero decirles que espero que Ann Louise Bardach esté en corte lista para testificar ese día”, concluyó la jueza.

Así terminó este miércoles de cenizas en El Paso.

José Pertierra es abogado que representa al gobierno de Venezuela para la extradición del terrorista Luis Posada Carriles. Tiene su bufete en Washington DC.


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Reflexiones de Fidel: La OTAN, la guerra, la mentira y los negocios

Como algunos conocen, en septiembre de 1969, Muammar al-Gaddafi, un militar árabe beduino de peculiar carácter e inspirado en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, promovió en el seno de las Fuerzas Armadas un movimiento que derrocó al Rey Idris I de Libia, un país desértico casi en su totalidad y de escasa población, situado al norte de África, entre Túnez y Egipto.

Los importantes y valiosos recursos energéticos de Libia fueron descubriéndose progresivamente.

Nacido en el seno de una familia de la tribu beduina de pastores nómadas del desierto, en la región de Trípoli, Gaddafi era profundamente anticolonialista. Se asegura que un abuelo paterno murió luchando contra los invasores italianos cuando Libia fue invadida por éstos en 1911. El régimen colonial y el fascismo cambiaron la vida de todos. Se dice, igualmente, que el padre sufrió prisión antes de ganarse el pan como obrero industrial.

Incluso, los adversarios de Gaddafi aseguran que se destacó por su inteligencia como estudiante; fue expulsado del liceo por sus actividades antimonárquicas. Logró matricularse en otro liceo y después graduarse en leyes en la Universidad de Bengasi a los 21 años. Ingresa después en el Colegio Militar de Bengasi donde creó lo que se denominó el Movimiento Secreto Unionista de Oficiales Libres, concluyendo posteriormente sus estudios en una academia militar británica.

Estos antecedentes explican la notable influencia que ejerció después en Libia y en otros líderes políticos, estén hoy a favor o en contra de Gaddafi.

Había iniciado su vida política con hechos incuestionablemente revolucionarios.

En marzo de 1970, tras manifestaciones masivas nacionalistas, logró la evacuación de los soldados británicos del país y, en junio, Estados Unidos desalojó la gran base aérea cerca de Trípoli , entregada a instructores militares egipcios, país aliado a Libia.

En 1970, varias compañías petroleras occidentales y sociedades bancarias con participación de capitales extranjeros fueron afectadas por la Revolución. A fines de 1971, la famosa British Petroleum corrió la misma suerte. En el área agropecuaria todos los bienes italianos fueron confiscados, los colonos y sus descendientes expulsados de Libia.

La intervención estatal se orientó al control de las grandes empresas. La producción de ese país pasó a disfrutar de uno de los niveles más altos del mundo árabe. Se prohibió el juego y el consumo de alcohol. El estatus jurídico de la mujer, tradicionalmente limitado, fue elevado.

El líder libio se enfrascó en teorías extremistas que se oponían tanto al comunismo como al capitalismo. Fue una etapa en la que Gaddafi se dedicó a la teorización, que no tiene sentido incluir en este análisis, aunque sí señalar que en el artículo primero de la Proclama Constitucional de 1969 se establecía el carácter “Socialista” de la Jamahiriya Árabe Libia Popular.

Lo que deseo enfatizar es que a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN nunca le interesaron los derechos humanos.

La olla de grillos que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, fue puro teatro.

Comprendo perfectamente las reacciones de los líderes políticos envueltos en tantas contradicciones y estériles debates, dada la urdimbre de intereses y problemas que deben atender.

Todos sabemos muy bien que el carácter de miembro permanente, el poder de veto, la posesión de armas nucleares, y no pocas instituciones son fuentes de privilegios e intereses impuestos por la fuerza a la humanidad. Se puede estar o no de acuerdo con muchas de ellas, pero jamás aceptarlas como medidas justas o éticas.

El imperio pretende ahora hacer girar los acontecimientos en torno a lo que hizo o no Gaddafi, porque necesita intervenir militarmente en Libia y golpear la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe. Hasta ahora no se decía una palabra, se guardaba silencio y se hacían negocios.

Promovida la latente rebeldía libia por los órganos de inteligencia yanki, o por los errores del propio Gaddafi, es importante que los pueblos no se dejen engañar, ya que muy pronto la opinión mundial tendrá suficientes elementos para saber a qué atenerse.

A mi juicio, y así lo expresé desde el primer momento, había que denunciar los planes de la belicosa OTAN.

Libia, igual que muchos países del Tercer Mundo, es miembro del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77 y otras organizaciones internacionales, a través de las cuales se establecen relaciones independientemente de su sistema económico y social.

A grandes rasgos: la Revolución en Cuba, inspirada en principios Marxistas-Leninistas y Martianos, había triunfado en 1959 a 90 millas de Estados Unidos, que nos impuso la Enmienda Platt y era propietario de la economía de nuestro país.

Casi de inmediato, el imperio promovió contra nuestro pueblo la guerra sucia, las bandas contrarrevolucionarias, el criminal bloqueo económico, y la invasión mercenaria de Girón, custodiada por un portaaviones y su infantería de marina lista para desembarcar si la fuerza mercenaria obtenía determinados objetivos.

Apenas año y medio después nos amenazó con el poderío de su arsenal nuclear. Una guerra de ese carácter estuvo a punto de estallar.

Todos los países latinoamericanos, con la excepción de México, participaron del criminal bloqueo que todavía perdura, sin que nuestro país jamás se rindiera. Es importante recordarlo para los que carecen de memoria histórica.

En enero de 1986, esgrimiendo la idea de que Libia estaba detrás del llamado terrorismo revolucionario, Reagan ordenó romper relaciones económicas y comerciales con ese país.

En marzo, una fuerza de portaaviones en el Golfo de Sirte, dentro de aguas consideradas nacionales por Libia, desató ataques que ocasionaron la destrucción de varias unidades navales provistas de lanzamisiles y de sistemas de radares de costa que ese país había adquirido en la URSS.

El 5 de abril, una discoteca en Berlín Occidental, frecuentada por soldados de Estados Unidos, fue víctima de explosivos plásticos, en el que tres personas murieron, dos de ellas militares norteamericanos y muchos fueron heridos.

Reagan acusó a Gaddafi y ordenó a la Fuerza Aérea que diera respuesta. Tres escuadrones despegaron de los portaaviones de la VI Flota y bases en el Reino Unido, atacaron con misiles y bombas siete objetivos militares en Trípoli y Bengasi. Alrededor de 40 personas murieron, 15 de ellas civiles. Advertido del avance de los bombarderos, Gaddafi reunió la familia y estaba abandonando su residencia ubicada en el complejo militar de Bab Al Aziziya, al sur de la capital. No había concluido la evacuación cuando un misil impactó directamente en la residencia, su hija Hanna murió y otros dos hijos resultaron heridos. El hecho recibió un amplio rechazo; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de condena por violación de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. Igual hizo en términos enérgicos el Movimiento de Países No Alineados, la Liga Árabe y la OUA.

El 21 de diciembre de 1988, un Boeing 747 de la compañía Pan Am que volaba de Londres a Nueva York se desintegró en pleno vuelo por el estallido de una bomba, los restos cayeron sobre la localidad de Lockerbie, y la tragedia costó 270 vidas de 21 nacionalidades.

En un principio el Gobierno de Estados Unidos sospechó de Irán, como represalia por la muerte de 290 personas por el derribo de un Airbus de su línea estatal. Las investigaciones, según los yankis, implicaban dos agentes de la inteligencia Libia. Imputaciones similares contra Libia se hicieron por un avión de la aerolínea francesa en ruta Brazzaville-N’Djamena-Paris, implicando a funcionarios libios que Gaddafi rechazó extraditar por hechos que negó categóricamente.

Una leyenda tenebrosa se fabricó contra él con la participación de Reagan y Bush padre.

Desde 1975 hasta la etapa final del gobierno de Reagan, Cuba se había consagrado a sus deberes internacionalistas en Angola y otros países de África. Conocíamos de los conflictos que se desarrollaron en Libia o en torno a ella por lecturas y testimonios de personas muy vinculadas a ese país y al mundo árabe, así como por las impresiones que guardamos de numerosas personalidades de distintos países con los que tuvimos contactos en aquellos años.

Muchos conocidos líderes africanos con los que Gaddafi mantenía relaciones estrechas se esforzaron por buscar soluciones a las tensas relaciones entre Libia y el Reino Unido.

El Consejo de Seguridad le había impuesto sanciones a Libia que comenzaron a superarse cuando Gaddafi aceptó someter a juicio, con determinadas condiciones, a los dos acusados por el avión que estalló sobre Escocia.

Delegaciones libias comenzaron a ser invitadas a reuniones intereuropeas. En julio de 1999 Londres inició el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Libia, después de algunas concesiones adicionales.

En septiembre de ese año, los ministros de la Unión Europea aceptaron revocar las medidas restrictivas al comercio tomadas en 1992.

El 2 de diciembre, Massimo D’Alema, primer ministro italiano, realizó la primera visita de un jefe de gobierno europeo a Libia.

Desaparecida la URSS y el campo socialista de Europa, Gaddafi decidió aceptar las demandas de Estados Unidos y la OTAN.

Cuando visité Libia en mayo de 2001, me exhibió las ruinas del traidor ataque con que Reagan asesinó a su hija, y estuvo a punto de exterminar a toda la familia.

A inicios del 2002, el Departamento de Estado informó que estaban en curso conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Libia.

En mayo se había vuelto a incluir a Libia en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque, en enero, el presidente George W. Bush no había mencionado al país africano en su célebre discurso sobre los integrantes del “eje del mal”.

Al iniciarse el año 2003, en virtud del acuerdo económico sobre indemnizaciones alcanzado entre Libia y los países demandantes, Reino Unido y Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones de 1992 contra Libia.

Antes de finalizar el 2003, Bush y Tony Blair informaron de un acuerdo con Libia, país que había entregado a expertos de inteligencia del Reino Unido y Washington documentación de los programas no convencionales de armas, así como misiles balísticos con un alcance superior a 300 kilómetros. Funcionarios de ambos países ya habían visitado diversas instalaciones. Era el fruto de muchos meses de conversaciones entre Trípoli y Washington, como reveló el propio Bush.

Gaddafi cumplió sus promesas de desarme. En pocos meses Libia entregó las cinco unidades de misiles Scud-C con un alcance de 800 kilómetros y los cientos de Scud-B, cuyo alcance sobrepasaba los 300 kilómetros en misiles defensivos de corto alcance.

A partir de octubre de 2002 se inició el maratón de visitas a Trípoli: Berlusconi, en octubre de 2002; José María Aznar, en septiembre de 2003; Berlusconi de nuevo en febrero, agosto y octubre de 2004; Blair, en marzo de 2004; el alemán Schröeder, en octubre de ese año; Jacques Chirac, en noviembre de 2004. Todo el mundo feliz. Poderoso caballero es don dinero.

Gaddafi recorrió triunfalmente Europa. Fue recibido en Bruselas en abril de 2004 por Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; en agosto de ese año el líder libio invitó a Bush a visitar su país; Exxon Mobil, Chevron Texaco y Conoco Philips ultimaban la reanudación de la extracción de crudo a través de joint ventures.

En mayo de 2006, Estados Unidos anunció la retirada de Libia de la lista de países terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas.

En 2006 y 2007, Francia y Estados Unidos suscribieron acuerdos de cooperación nuclear con fines pacíficos; en mayo de 2007, Blair volvió a visitar a Gaddafi en Sirte. British Petroleum firmó un contrato “enormemente importante” según se declaró para la exploración de yacimientos de gas.

En diciembre de 2007, Gaddafi realizó dos visitas a Francia y firmó contratos de equipamientos militares y civiles por valor de 10 000 millones de euros; y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Contratos millonarios se suscribieron con importantes países de la OTAN.

¿Qué es lo que ahora ha originado la retirada precipitada de las embajadas de Estados Unidos y los demás miembros de la OTAN?

Todo resulta sumamente extraño.

George W. Bush, el padre de la estúpida guerra antiterrorista, declaró el 20 de septiembre de 2001 a los cadetes de West Point “Nuestra seguridad requerirá [...] la fuerza militar que ustedes dirigirán, una fuerza que debe estar lista para atacar inmediatamente en cualquier oscuro rincón del mundo. Y nuestra seguridad requerirá que estemos listos para el ataque preventivo cuando sea necesario defender nuestra libertad y [...] nuestra vidas.”

“Debemos descubrir células terroristas en 60 países o más [...] Junto a nuestros amigos y aliados, debemos oponernos a la proliferación y afrontar a los regímenes que patrocinan el terrorismo, según requiera cada caso.”

¿Qué pensará Obama de ese discurso?

¿Qué sanciones impondrá el Consejo de Seguridad a los que mataron más de un millón de civiles en Irak y a los que todos los días asesinan hombres mujeres y niños en Afganistán, donde en días recientes la población enardecida se lanzó a las calles a protestar contra la matanza de niños inocentes?

Un despacho de la AFP procedente de Kabul, fechado hoy 9 de marzo, rebela que: “El año pasado fue el más letal para los civiles en nueve años de guerra entre los talibanes y las fuerzas internacionales en Afganistán, con casi 2.800 muertos, un 15% mas que en 2009, indicó el miércoles un informe de la ONU, que subraya el costo humano del conflicto para la población.”

“…la insurrección de los talibanes se intensificó y ganó terreno en estos últimos años, con acciones de guerrilla más allá de sus bastiones tradicionales del sur y del este.”

“Con 2 777 exactamente, el número de civiles muertos en 2010 aumentó en 15% con respecto a 2009, indica el informe anual conjunto de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán…”

“El presidente Barack Obama expresó el 3 de marzo su “profundo pesar” al pueblo afgano por los nueve niños muertos, y también lo hicieron el general estadounidense David Petraeus, comandante en jefe de la ISAF, y el secretario de Defensa, Robert Gates.”

“…el reporte de la UNAMA destaca que el número de civiles muertos en 2010 es cuatro veces superior a los soldados de las fuerzas internacionales caídos en combate en ese mismo año.

“El año 2010 ha sido, de lejos, el año más mortífero para los soldados extranjeros en nueve años de guerra, con 711 muertos, confirmando que la guerrilla de los talibanes se intensificó pese al envío de 30.000 soldados estadounidenses de refuerzo el año pasado.”

Durante 10 días, en Ginebra y en Naciones Unidas, se pronunciaron más de 150 discursos sobre violaciones de los derechos humanos que fueron repetidos millones de veces por televisión, radio, Internet y la prensa escrita.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su intervención del pasado 1º de marzo de 2011 ante los Ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Ginebra, expresó:

“La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación.”

Algunos de los párrafos finales de su intervención fueron lapidarios:

“Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?”

“¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?

“¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?

“¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?”

Compartimos plenamente la valiente posición del líder bolivariano Hugo Chávez y el ALBA.

Estamos contra la guerra interna en Libia, a favor de la paz inmediata y el respeto pleno a la vida y los derechos de todos los ciudadanos, sin intervención extranjera, que solo serviría a la prolongación del conflicto y los intereses de la OTAN.

Fidel Castro Ruz

Marzo 9 de 2011

9 y 35 p.m.