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lunes, 19 de marzo de 2012

Regalan en Feria del Libro de Venezuela “La victoria estratégica” de Fidel


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Los lectores venezolanos tuvieron en sus manos este domingo completamente gratis el libro Por todos los caminos de la Sierra: La victoria estratégica, escrito por el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro.

El regalo forma parte de las actividades incluidas para hoy en el programa de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven).

En la obra se aborda un período de la historia personal de Castro pero también del inicio de la Revolución en la isla caribeña, destacó el ministro para la Cultura, Pedro Calzadilla, durante una entrevista en Venezolana de Televisión.

La publicación, que se puede adquirir en la Plaza de los Museos, en Caracas, ofrece “imágenes, croquis, documentos de la época final de la lucha contra la dictadura baptistiana en el año (19)58″, detalló el jefe de la cartera cultural.

La distribución del libro este domingo vino precedida, el martes pasado, de la presentación de las memorias del líder revolucionario, Fidel Castro, guerrillero del tiempo, en la cual se recogen las conversaciones entre el comandante cubano y la periodista Katiuska Blanco.

(Con información de AVN)

lunes, 12 de marzo de 2012

Granma dedica editorial a visita de Benedicto XVI a Cuba

papa-benedicto-xvi1

El diario Granma, órgano del Partido Comunista de Cuba, abre hoy sus páginas con un editorial titulado “Bienvenido a Cuba Su Santidad Benedicto XVI”, que a continuación reproducimos:

El pueblo cubano recibirá el próximo lunes 26 de marzo, con afecto y respeto, al Papa Benedicto XVI, Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano, como invitado del Gobierno y de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

Nuestro país se sentirá honrado en acoger a Su Santidad con hospitalidad y mostrarle el patriotismo, cultura y vocación solidaria y humanista de los cubanos, en que se sustentan la historia y la unidad de la Nación.

Acogeremos asimismo, con la amistad que nos caracteriza, a los miles de peregrinos que estarán junto a nosotros en esas jornadas seguramente memorables.

Catorce años atrás recibimos con iguales sentimientos al Papa Juan Pablo II, quien, antes de su partida, se refirió a la “profunda huella” que le dejó su estancia y agradeció la “cordial hospitalidad, expresión genuina del alma cubana”.

La visita apostólica del Papa Benedicto XVI, que se extenderá hasta el 28 de marzo, está motivada por la conmemoración del aniversario 400 del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre.

Recientemente, la “Virgen Peregrina” recorrió todo el país en compañía de creyentes y no creyentes.

Estamos seguros de que Su Santidad guardará con cariño el recuerdo de esta Isla del Caribe, que valora su visita como una manifestación de confianza y expresión renovada de las excelentes e ininterrumpidas relaciones entre la Santa Sede y Cuba.

En los últimos meses, las autoridades de la Iglesia Católica, del Vaticano y de nuestro Gobierno hemos venido trabajando para que la visita del Papa Benedicto XVI sea un éxito.

Desde su llegada a Santiago de Cuba, en el Oriente del país, tierra heroica y cuna de las gestas emancipadoras por nuestra libertad, las cubanas y cubanos recibiremos y acompañaremos al Papa.

La presencia masiva de la población de Santiago de Cuba y La Habana, junto a compatriotas de otras provincias, expresará la satisfacción que representa recibir al Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y mostrará nuestra unidad, civismo y cultura.

Su Santidad conocerá a un pueblo seguro en sus convicciones, noble, instruido, ecuánime y organizado, que defiende la verdad y escucha con respeto.

En el recibimiento, en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo y Grajales, de Santiago de Cuba, en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, y en la despedida, el Papa Benedicto XVI encontrará a una Nación que lucha por la dignidad humana, la libertad, la independencia, la solidaridad y el bien común, por conquistar toda la justicia y por un mundo mejor, que no solo es posible, sino imprescindible.

Granma dedica editorial a visita de Benedicto XVI a Cuba

papa-benedicto-xvi1

El diario Granma, órgano del Partido Comunista de Cuba, abre hoy sus páginas con un editorial titulado “Bienvenido a Cuba Su Santidad Benedicto XVI”, que a continuación reproducimos:

El pueblo cubano recibirá el próximo lunes 26 de marzo, con afecto y respeto, al Papa Benedicto XVI, Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano, como invitado del Gobierno y de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

Nuestro país se sentirá honrado en acoger a Su Santidad con hospitalidad y mostrarle el patriotismo, cultura y vocación solidaria y humanista de los cubanos, en que se sustentan la historia y la unidad de la Nación.

Acogeremos asimismo, con la amistad que nos caracteriza, a los miles de peregrinos que estarán junto a nosotros en esas jornadas seguramente memorables.

Catorce años atrás recibimos con iguales sentimientos al Papa Juan Pablo II, quien, antes de su partida, se refirió a la “profunda huella” que le dejó su estancia y agradeció la “cordial hospitalidad, expresión genuina del alma cubana”.

La visita apostólica del Papa Benedicto XVI, que se extenderá hasta el 28 de marzo, está motivada por la conmemoración del aniversario 400 del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre.

Recientemente, la “Virgen Peregrina” recorrió todo el país en compañía de creyentes y no creyentes.

Estamos seguros de que Su Santidad guardará con cariño el recuerdo de esta Isla del Caribe, que valora su visita como una manifestación de confianza y expresión renovada de las excelentes e ininterrumpidas relaciones entre la Santa Sede y Cuba.

En los últimos meses, las autoridades de la Iglesia Católica, del Vaticano y de nuestro Gobierno hemos venido trabajando para que la visita del Papa Benedicto XVI sea un éxito.

Desde su llegada a Santiago de Cuba, en el Oriente del país, tierra heroica y cuna de las gestas emancipadoras por nuestra libertad, las cubanas y cubanos recibiremos y acompañaremos al Papa.

La presencia masiva de la población de Santiago de Cuba y La Habana, junto a compatriotas de otras provincias, expresará la satisfacción que representa recibir al Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y mostrará nuestra unidad, civismo y cultura.

Su Santidad conocerá a un pueblo seguro en sus convicciones, noble, instruido, ecuánime y organizado, que defiende la verdad y escucha con respeto.

En el recibimiento, en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo y Grajales, de Santiago de Cuba, en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, y en la despedida, el Papa Benedicto XVI encontrará a una Nación que lucha por la dignidad humana, la libertad, la independencia, la solidaridad y el bien común, por conquistar toda la justicia y por un mundo mejor, que no solo es posible, sino imprescindible.

sábado, 10 de marzo de 2012

Entrega la UPEC Premios de Periodismo José Martí y Juan Gualberto Gómez

Irma Cáceres, Premio de Periodismo José Martí. Foto: Ismael Francisco González

Irma Cáceres, Premio de Periodismo José Martí. Foto: Ismael Francisco González

Bajo la sentencia martiana “El periodismo no es un oficio, sino una profesión, y se necesitan cualidades para ejercerla”, transcurrió este viernes la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales de Periodismo, que tuvo lugar en la capital cubana.

Los ganadores del “José Martí” por la obra de la vida y el anual “Juan Gualberto Gómez”, recibieron sus lauros en la sala teatro del Memorial que, con el nombre del Héroe Nacional, se alza en la Plaza de la Revolución.

El acto forma parte de la jornada que cada año organiza la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en saludo al Día de la Prensa Cubana, dedicada esta vez al aniversario 120 del periódico Patria.

A nombre de Irma Cáceres, periodista del Sistema Informativo de la TVC, su esposo, Juan Valdés, recibió el Premio Nacional de Periodismo José Martí 2012 por la obra de la vida.

En el acta de argumentación, leída por Hugo Rius, presidente del jurado, se le reconoció como ejemplo de periodismo digno y consagrado, inteligente, audaz y creativo, al abordar temáticas de importancia nacional e internacional.

La guerra en Angola, el conflicto entre Gobierno y guerrilla en Colombia, las Cumbres de Países No Alineados, comparecencias en foros mundiales de Fidel y Raúl, Congresos del Partido y la visita a la Isla del Papa Juan Pablo II, son algunos de los sucesos más relevantes en los que acumuló méritos.

Desde tierras de la Venezuela Bolivariana, Cáceres envío unas palabras de agradecimiento a nombre de sus colegas, y recordó la necesidad de hacer un periodismo que esté al servicio de la verdad y de los seres humanaos. Para ello, dijo, hay que estudiar, investigar y ser creíbles.

A los premiados con el “Juan Gualberto Gómez” se les reconoció su excelente obra profesional durante 2011, al hacer prevalecer la premisa martiana de “talento y temperamento”, a lo que sumaron formación, superación, decoro, dignidad y compromiso.

En prensa escrita, recibió el premio Enrique Antonio Ojito Linares, y fueron reconocidos con Mención Ulises Canales, corresponsal de Prensa Latina en El Cairo, Egipto, y José Luis Estrada Betancourt, del diario Juventud Rebelde.

Andy Duardo Martín, de la emisora Radio Mayabeque, ganó en la categoría de Periodismo Radial, y fueron Mención Abel Falcón, de la emisora CMHW, de Villa Clara, y Miozotis Fabelo, corresponsal de Radio Rebelde en Camagüey.

Por unanimidad, el jurado otorgó la distinción en la categoría de televisión a Rolando Segura, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana (TVC), por su labor como corresponsal de Telesur durante seis meses en Libia.

En la especialidad de gráfica, fue premiado Rainel Cabarro, joven diseñador de la Editorial de la Mujer, por su excelente desempeño en portadas y páginas interiores, libros, envases, carteles, con piezas de alto valor creativo y visual.

Del universo digital, se le entregó el galardón a Rosa Miriam Elizalde por su prolífica obra en la web, desentrañando secretos y denunciando la guerra mediática contra nuestro país; y las menciones correspondieron al fotorreportero Roberto Suárez, de Juventud Rebelde, y Julián Pérez, de Radio Ciudad del Mar, de Cienfuegos.

Presidieron el acto Ángel Arzuaga, vicejefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC); el doctor Armando Hart, director de la Oficina del Programa Martiano; Tubal Páez, presidente de la UPEC, entre otras personalidades nacionales y extranjeras.

Estaban presentes, además, otros dirigentes del PCC, del Gobierno, las organizaciones sociales y de masas, directores de órganos de prensa y de delegaciones de base de la prensa, familiares de Juan Gualberto Gómez, y alumnos cubanos y latinoamericanos del Instituto Internacional de Periodismo.

Enrique Ojito Linares, Premio Juan Gualberto Gómez Prensa Escrita. Foto: Ismael Francisco González

Enrique Ojito Linares, Premio Juan Gualberto Gómez Prensa Escrita. Foto: Ismael Francisco González

Rosa Miriam Elizalde, Premio Juan Gualberto Gómez, Periodismo Digital. Foto: Ismael Francisco González

Rosa Miriam Elizalde, Premio Juan Gualberto Gómez, Periodismo Digital. Foto: Ismael Francisco González

Esposo de Irma Cáceres, Juan Valdés, recoge el Premio José Martí. Foto: Ismael Francisco González

Esposo de Irma Cáceres, Juan Valdés, recoge el Premio José Martí. Foto: Ismael Francisco González

Rolando Segura, Premio Juan Gualberto Gómez en Televisión. Foto: Ismael Francisco González

Rolando Segura, Premio Juan Gualberto Gómez en Televisión. Foto: Ismael Francisco González

Foto: Ismael Francisco González

Foto: Ismael Francisco González

martes, 6 de marzo de 2012

García Márquez cumple hoy 85 años, vividos para contarlos de forma magistral

Fidel Castro y Gabriel García Marquez en La Habana.

Fidel Castro y Gabriel García Marquez en La Habana.

Gabriel García Márquez, el mago, el nobel colombiano que hipnotizó al mundo con sus historias desde un pueblecito del Caribe, cumple hoy 85 años. Y, para celebrarlo, su libro más emblemático, “Cien años de soledad”, estará en formato digital, otra fantasía para los de Macondo.

Y es que, además, se cumplen 45 años de la publicación de “Cien años de soledad”, la obra que nació en Macondo, ese territorio fabulado por uno de los mejores escritores del mundo en torno a la saga de los Buendía, en un Caribe lleno de supersticiones, fantasmas, angustias y alucinaciones, donde todo puede ocurrir bajo la lluvia y donde nada es imposible.

“Cien años de soledad” -traducida a casi todas las lenguas del mundo y que García Márquez considera su obra “mítica” pero no la más importante, porque ese honor se lo reserva a “El amor en los tiempos del cólera”- estará en la web, por 5,99 euros (7,8 dólares), en la editorial digital Leer-e (www.leer.es) en colaboración con Ramdom House Mondadori, que tiene los derechos en papel.

Y todo ello gracias al convenio al que llegó Leer-e con la agente Carmen Balcells, quien también ha hecho posible que Isabel Allende estuviera desde la semana pasada en formato digital en la colección “Palabras Mayores”, según fuentes de la citada editorial, que dirige Ignacio Latasa.

La portada del libro electrónico de “Cien años de soledad” es una especie de fetiche para los seguidores del escritor, ya que recupera la misma imagen de la cubierta de la primera edición del libro en papel, un barco en medio de la selva.

Nacido en Aracataca, en la costa caribe de Colombia, el 6 de marzo de 1927, Gabriel García Marquez “Gabo” vive en México desde hace décadas y lleva tiempo sin escribir, tras haber padecido una grave enfermedad.

Pero, desde su primera novela, “La hojarasca”, publicada en 1955 -antes había escrito cuentos y algunos los publicó en El Espectador-, hasta su última y breve novela, “Memoria de mis putas tristes”, de 2004, e incluso ese librito que salió en 2010 con sus textos escritos para leerlos en público: “Yo no vengo a decir un discurso”, lo que García Márquez ha conseguido es hacer a la gente más feliz, gozar con la música de sus palabras en medio de un mundo hostil y gris.

Con “El coronel no tiene quien le escriba”, “El funeral de Mamá grande”, “La increíble historia de la cándida Eréndira”, “El otoño del patriarca”, “Crónica de una muerte anunciada”, “Del amor y otros demonios”, “Noticias de un secuestro” o el primer volumen de sus memorias, “Vivir para contarlo”, García Márquez ha hipnotizado a sus lectores desde la primera página y no los ha dejado marchar.

Una escritura de mago porque, como ha explicado en muchas ocasiones, “la escritura es un acto hipnótico”; el escritor dice que debe conseguir que el lector no despierte, algo que lleva mucha carpintería detrás, como él reconoce.

Alimentado en sus primeros tiempos por Hemingway y Faulkner y por el resto de los escritores del sur de Estados Unidos, en los que vio mucha concomitancia con su pueblo bananero de Aracataca, el autor de “Relato de un náufrago” encontró en su infancia y en toda su vida el mejor material para su literatura.

La cultura popular, las mujeres de las que siempre estuvo rodeado desde pequeño y las historias de sus abuelos -García Márquez se crió con los maternos (Tranquilina y el coronel Márquez Mejía) hasta los ocho años, cuando conoció a su madre, Luisa Santiaga- han alimentado el corazón de este poeta de la prosa que dice escribe para que le quieran un poquito más.

Algo que verdaderamente ha conseguido al traspasar todas las fronteras con su verbo torrencial con sabor a trópico y a música, su declarado compromiso político y social y su amistad incorruptible con líderes como Fidel Castro.

Pero es que, como explica la biografía sobre García Márquez y autorizada por él escrita por el británico Gerald Martín, “Gabo no es un lacayo de los políticos, pero la amistad para él es sagrada, como la lealtad y la coherencia”.

La celebración del cumpleaños de García Márquez no terminará mañana, porque este año está lleno de conmemoraciones pues también se cumplen 30 años de que la Academia sueca le entregara el Premio Nobel.

(Con información de EFE)

García Márquez cumple hoy 85 años, vividos para contarlos de forma magistral

Fidel Castro y Gabriel García Marquez en La Habana.

Fidel Castro y Gabriel García Marquez en La Habana.

Gabriel García Márquez, el mago, el nobel colombiano que hipnotizó al mundo con sus historias desde un pueblecito del Caribe, cumple hoy 85 años. Y, para celebrarlo, su libro más emblemático, “Cien años de soledad”, estará en formato digital, otra fantasía para los de Macondo.

Y es que, además, se cumplen 45 años de la publicación de “Cien años de soledad”, la obra que nació en Macondo, ese territorio fabulado por uno de los mejores escritores del mundo en torno a la saga de los Buendía, en un Caribe lleno de supersticiones, fantasmas, angustias y alucinaciones, donde todo puede ocurrir bajo la lluvia y donde nada es imposible.

“Cien años de soledad” -traducida a casi todas las lenguas del mundo y que García Márquez considera su obra “mítica” pero no la más importante, porque ese honor se lo reserva a “El amor en los tiempos del cólera”- estará en la web, por 5,99 euros (7,8 dólares), en la editorial digital Leer-e (www.leer.es) en colaboración con Ramdom House Mondadori, que tiene los derechos en papel.

Y todo ello gracias al convenio al que llegó Leer-e con la agente Carmen Balcells, quien también ha hecho posible que Isabel Allende estuviera desde la semana pasada en formato digital en la colección “Palabras Mayores”, según fuentes de la citada editorial, que dirige Ignacio Latasa.

La portada del libro electrónico de “Cien años de soledad” es una especie de fetiche para los seguidores del escritor, ya que recupera la misma imagen de la cubierta de la primera edición del libro en papel, un barco en medio de la selva.

Nacido en Aracataca, en la costa caribe de Colombia, el 6 de marzo de 1927, Gabriel García Marquez “Gabo” vive en México desde hace décadas y lleva tiempo sin escribir, tras haber padecido una grave enfermedad.

Pero, desde su primera novela, “La hojarasca”, publicada en 1955 -antes había escrito cuentos y algunos los publicó en El Espectador-, hasta su última y breve novela, “Memoria de mis putas tristes”, de 2004, e incluso ese librito que salió en 2010 con sus textos escritos para leerlos en público: “Yo no vengo a decir un discurso”, lo que García Márquez ha conseguido es hacer a la gente más feliz, gozar con la música de sus palabras en medio de un mundo hostil y gris.

Con “El coronel no tiene quien le escriba”, “El funeral de Mamá grande”, “La increíble historia de la cándida Eréndira”, “El otoño del patriarca”, “Crónica de una muerte anunciada”, “Del amor y otros demonios”, “Noticias de un secuestro” o el primer volumen de sus memorias, “Vivir para contarlo”, García Márquez ha hipnotizado a sus lectores desde la primera página y no los ha dejado marchar.

Una escritura de mago porque, como ha explicado en muchas ocasiones, “la escritura es un acto hipnótico”; el escritor dice que debe conseguir que el lector no despierte, algo que lleva mucha carpintería detrás, como él reconoce.

Alimentado en sus primeros tiempos por Hemingway y Faulkner y por el resto de los escritores del sur de Estados Unidos, en los que vio mucha concomitancia con su pueblo bananero de Aracataca, el autor de “Relato de un náufrago” encontró en su infancia y en toda su vida el mejor material para su literatura.

La cultura popular, las mujeres de las que siempre estuvo rodeado desde pequeño y las historias de sus abuelos -García Márquez se crió con los maternos (Tranquilina y el coronel Márquez Mejía) hasta los ocho años, cuando conoció a su madre, Luisa Santiaga- han alimentado el corazón de este poeta de la prosa que dice escribe para que le quieran un poquito más.

Algo que verdaderamente ha conseguido al traspasar todas las fronteras con su verbo torrencial con sabor a trópico y a música, su declarado compromiso político y social y su amistad incorruptible con líderes como Fidel Castro.

Pero es que, como explica la biografía sobre García Márquez y autorizada por él escrita por el británico Gerald Martín, “Gabo no es un lacayo de los políticos, pero la amistad para él es sagrada, como la lealtad y la coherencia”.

La celebración del cumpleaños de García Márquez no terminará mañana, porque este año está lleno de conmemoraciones pues también se cumplen 30 años de que la Academia sueca le entregara el Premio Nobel.

(Con información de EFE)

García Márquez cumple hoy 85 años, vividos para contarlos de forma magistral

Fidel Castro y Gabriel García Marquez en La Habana.

Fidel Castro y Gabriel García Marquez en La Habana.

Gabriel García Márquez, el mago, el nobel colombiano que hipnotizó al mundo con sus historias desde un pueblecito del Caribe, cumple hoy 85 años. Y, para celebrarlo, su libro más emblemático, “Cien años de soledad”, estará en formato digital, otra fantasía para los de Macondo.

Y es que, además, se cumplen 45 años de la publicación de “Cien años de soledad”, la obra que nació en Macondo, ese territorio fabulado por uno de los mejores escritores del mundo en torno a la saga de los Buendía, en un Caribe lleno de supersticiones, fantasmas, angustias y alucinaciones, donde todo puede ocurrir bajo la lluvia y donde nada es imposible.

“Cien años de soledad” -traducida a casi todas las lenguas del mundo y que García Márquez considera su obra “mítica” pero no la más importante, porque ese honor se lo reserva a “El amor en los tiempos del cólera”- estará en la web, por 5,99 euros (7,8 dólares), en la editorial digital Leer-e (www.leer.es) en colaboración con Ramdom House Mondadori, que tiene los derechos en papel.

Y todo ello gracias al convenio al que llegó Leer-e con la agente Carmen Balcells, quien también ha hecho posible que Isabel Allende estuviera desde la semana pasada en formato digital en la colección “Palabras Mayores”, según fuentes de la citada editorial, que dirige Ignacio Latasa.

La portada del libro electrónico de “Cien años de soledad” es una especie de fetiche para los seguidores del escritor, ya que recupera la misma imagen de la cubierta de la primera edición del libro en papel, un barco en medio de la selva.

Nacido en Aracataca, en la costa caribe de Colombia, el 6 de marzo de 1927, Gabriel García Marquez “Gabo” vive en México desde hace décadas y lleva tiempo sin escribir, tras haber padecido una grave enfermedad.

Pero, desde su primera novela, “La hojarasca”, publicada en 1955 -antes había escrito cuentos y algunos los publicó en El Espectador-, hasta su última y breve novela, “Memoria de mis putas tristes”, de 2004, e incluso ese librito que salió en 2010 con sus textos escritos para leerlos en público: “Yo no vengo a decir un discurso”, lo que García Márquez ha conseguido es hacer a la gente más feliz, gozar con la música de sus palabras en medio de un mundo hostil y gris.

Con “El coronel no tiene quien le escriba”, “El funeral de Mamá grande”, “La increíble historia de la cándida Eréndira”, “El otoño del patriarca”, “Crónica de una muerte anunciada”, “Del amor y otros demonios”, “Noticias de un secuestro” o el primer volumen de sus memorias, “Vivir para contarlo”, García Márquez ha hipnotizado a sus lectores desde la primera página y no los ha dejado marchar.

Una escritura de mago porque, como ha explicado en muchas ocasiones, “la escritura es un acto hipnótico”; el escritor dice que debe conseguir que el lector no despierte, algo que lleva mucha carpintería detrás, como él reconoce.

Alimentado en sus primeros tiempos por Hemingway y Faulkner y por el resto de los escritores del sur de Estados Unidos, en los que vio mucha concomitancia con su pueblo bananero de Aracataca, el autor de “Relato de un náufrago” encontró en su infancia y en toda su vida el mejor material para su literatura.

La cultura popular, las mujeres de las que siempre estuvo rodeado desde pequeño y las historias de sus abuelos -García Márquez se crió con los maternos (Tranquilina y el coronel Márquez Mejía) hasta los ocho años, cuando conoció a su madre, Luisa Santiaga- han alimentado el corazón de este poeta de la prosa que dice escribe para que le quieran un poquito más.

Algo que verdaderamente ha conseguido al traspasar todas las fronteras con su verbo torrencial con sabor a trópico y a música, su declarado compromiso político y social y su amistad incorruptible con líderes como Fidel Castro.

Pero es que, como explica la biografía sobre García Márquez y autorizada por él escrita por el británico Gerald Martín, “Gabo no es un lacayo de los políticos, pero la amistad para él es sagrada, como la lealtad y la coherencia”.

La celebración del cumpleaños de García Márquez no terminará mañana, porque este año está lleno de conmemoraciones pues también se cumplen 30 años de que la Academia sueca le entregara el Premio Nobel.

(Con información de EFE)

sábado, 11 de febrero de 2012

Fidel con intelectuales: Más de nueve horas de diálogo con el infinito (+ Fotos)

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

Fidel Castro (al centro) en el encuentro con intelectuales. A su lado, el ministro de Cultura Abel Prieto y la presidenta del Instituto Cubano del Libro, Zuleica Romay. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

De 22 países eran; la mayoría escritores que asisten a la XXI Feria del Libro e intelectuales de diversas disciplinas académicas y científicas, unidos por la Red En Defensa de la Humanidad a favor de “la paz y el medio ambiente.”

Zuleica Romay, Premio Casa de las Américas y Presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL), presentó a las personalidades más prominentes entre los invitados y comentó las generalidades del conjunto: Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz; Sergio Pitol, Premio Cervantes 2005. También Stella Calloni, Carlo Frabetti, Francois Houtart, Frei Betto, Ignacio Ramonet, Atilio Borón, Farruco Sesto, Miguel Bonasso, Carmen Bohórquez, Peter Phillps, Santiago Alba y Mayda Acosta.

Importantes escritores e intelectuales caribeños, representantes de las culturas invitadas a nuestra feria: Norman Girvan, Chiqui Vicioso, Kendel Hyppolite, Alejandro Carpio, Daniel Ferreira, Lenito Robinson, Bárbara Chase, Carlos Roberto Gómez, Cynthia Abrahams, Lasana Sekou, Pedro Antonio Valdés, Johan Roozer, así como Kari Polanyi Levitt, estudiosa del Caribe. Por Cuba, varios Premios Nacionales de Literatura, de Historia y de Ciencias Sociales, además de científicos de varias especialidades.

Entonces Zuleica preguntó al anfitrión qué le parecía el auditorio. ”Infinito”, respondió Fidel sonriendo y seguramente imaginando cuánto podría extenderse el diálogo con esta sólida representación de la intelectualidad de izquierda que desde el año 2003 y por iniciativa del líder de la Revolución cubana se nucleó en la Red.

Más de nueve horas se extendió el intercambio, iniciado con una introducción reflexiva de la Presidenta del ICL en torno a los motivos del encuentro, que se inspira en el alerta que hace 20 años lanzara Fidel en la Cumbre de la Tierra sobre el riesgo de extinción que amenaza a la especie humana, más grave hoy que hace dos décadas.

Por parte de los invitados abrió el diálogo el escritor y periodista español Ignacio Ramonet con una síntesis de sus palabras al recibir en la mañana el Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana. Centrado en las prácticas del sistema mediático global donde la información funciona como una rara mercancía gratuita debido a que por intermedio de ella -cada vez más vaciada de contenido- las personas son vendidas a los anunciantes, la tesis de Ramonet puso a girar el debate en torno a todo lo que pueden y deben hacer los intelectuales para evitar la catástrofe planetaria cuando sus esfuerzos chocan, diría Abel Prieto, “contra la manipulación o el silencio”.

La escritora y periodista argentina Stella Calloni, demandó una urgente reactivación articulada de la red, porque, se lamentó angustiada, “es aterrador el silencio con el que la Humanidad está asistiendo a sucesivas guerras” y las nombró una por una desde Afganistán hasta Libia, llamando la atención sobre el guión repetido que amenaza ahora a Irán y Siria.

Casi ocho horas más tardes, sus palabras tendrían eco en las del intelectual brasileño Frei Betto, quien demandó una autocrítica para valorar “nuestra inserción social” y generar proyectos, no solo indignación, porque ésta no basta para resolver la injusticia global.

El encuentro, iniciado a la 1 y 20 de la tarde, concluyó pasadas las diez y veinte de la noche, con apenas dos breves interrupciones de receso. Impresionados por la vitalidad y entusiasmo de Fidel, todos los que intervinieron se congratularon por su visible recuperación, pero fue el fraile dominico brasileño quien mejor lo sintetizó al advertir jocosamente que debían terminar porque aun Fidel tenía que atender “tres delegaciones, leer muchas informaciones y unos cuantos libros”, y que nadie preguntara cuál es el milagro que se lo permite porque es un secreto del estado cubano.

Después Betto agradecería a Fidel “por su paciencia, su diálogo, su capacidad para escuchar…” y pediría que Dios bendiga “a este país y la vida y la salud” del líder de una Revolución cuya obra definió como evangélica “porque alimentó al hambriento, curó al enfermo, dio trabajo al desocupado, tal como piden las Sagradas Escrituras.”

Entonces tomó la palabra Fidel, levantando un paquete de cables de prensa entre las manos. Son noticias solo de los tres últimos días, advirtió y propuso leer y comentar algunas para confirmar la gravedad de la alarma que los había reunido. Faltaba todavía más de una hora de conversación, sentados o de pie.

“Lo menos que podemos hacer es lograr que la población esté informada”, dijo al terminar y propuso armar un libro con todas las ideas y propuestas vertidas en las más de 9 horas de diálogo. “Hay que luchar”, repitió como otras veces, “no nos podemos dejar vencer por el pesimismo. Es nuestro deber.”

Fidel. Foto: Alex Castro

Fidel. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Roberto Chile

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel Castro en el encuentro con intelectuales. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel con intelectuales. Foto: Roberto Chile/Cubadebate

Fidel con intelectuales. Foto: Roberto Chile/Cubadebate

jueves, 2 de febrero de 2012

Buscan grabación de la voz de José Martí

jose-marti-ideal-de-nuestra-america

Un cubano ingeniero de sonidos que vive en New York lleva más de 20 años tratando de hallar un viejo cilindro fonográfico grabado por Thomas Edison en el que registra la voz del apóstol José Martí en los momentos en que éste pronunciaba uno de sus grandes discursos patrióticos en una reunión de emigrados cubanos en la Babel de Hierro, poco antes de partir para la guerra independentista en 1895.

Hasta ahora la búsqueda ha sido infructuosa pero hay un indicio alentador porque el Museo Edison que conserva los documentos y todos los valores del gran inventor norteamericano acaba de anunciar que tiene en su poder un cilindro de cera con la voz del “Canciller de Hierro” alemán, Von Bismarck, grabada en ocasión de una visita del inventor a Alemania para presentar allí su último aporte al mundo moderno: El fonógrafo.

Curiosamente el Canciller Otto Bismarck, lo que graba en su voz es la letra de La Marsellesa, el himno nacional de Francia, que por entonces eran el país gran rival del imperio prusiano en el escenario mundial.

El cilindro de cera con la voz de Bismarck fue hallado en 1957, dentro de una caja de madera que Edison guardaba cerca de la cama donde echaba la siesta entre invento e invento. Los conservadores del museo Edison mantuvieron en buen estado el cilindro pero minusvaloraron su contenido: un hombre con acento alemán, recitando versos casi inaudibles por los ruidos del cilindro, no les pareció algo de mucha importancia.

Realmente como dicen algunos, ¿grabó Edison en su rudimentario fonógrafo de cilindros de cera, la voz de José Martí? Tomando en cuenta la época, a mediados de los años 90 del siglo XIX, Martí vivía en New York y Edison era frecuente visita a esa ciudad por razones de negocios- había vivido por muchos años en Menlo Park, New Jersey- lo que hace muy posible que ambos hombres se conocieran personalmente, dado que Martí, como periodista que era, estaba muy al tanto de los acontecimientos y de los hombres importantes de su época. Martí por su parte era también muy conocido en New York y su nombre aparecía constantemente en la prensa, lo que hace suponer que Edison también tuviera interés en él.

La aparición del cilindro de cera con la voz de Bismarck abre de nuevo una vieja interrogación ¿Existe una grabación con la voz del gran patriota cubano conciencia del continente americano? Si es así, hay que rescatar para Cuba, para el mundo y para América la voz perdida de José Martí.

(Tomado de El Duende de Radio Miami)

viernes, 27 de enero de 2012

Murió el escritor y dramaturgo cubano Humberto Arenal

Humberto Arenal

Humberto Arenal

El escritor, dramaturgo y director de teatro cubano Humberto Arenal falleció hoy aquí a la edad de 85 años, informó la televisión nacional.

Arenal, quien obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 2007, tiene entre sus principales obras las novelas El sol a plomo (1959), Los animales sagrados (1967) y ¿Quién mató a Iván Ivanovich? (1995).

También es autor del libro de cuentos La vuelta en redondo (1962) y de la pieza teatral El caballero Charles (1983).

Fue director el Teatro Nacional, el Teatro Musical de La Habana, el Conjunto Dramático de Matanzas y el Teatro Lírico Nacional de Cuba.

En 1962 dirigió con gran éxito el estreno de la obra Aire frío, del también dramaturgo Virgilio Piñera.

(Con información de Prensa Latina)

miércoles, 25 de enero de 2012

Abrazando a René y a Gerardo con Roberto Chile (+ Fotos y Video)

Roberto Chile. Foto: Salvador

Roberto Chile. Foto: Salvador

Primero un simple email pidiéndole a Roberto Chile para que me habla de “Esencias, La Colmenita en Estados Unidos”, su más reciente documental que hoy estrena la Televisión Cubana. Muy amablemente, con todas las mayúsculas y las tildes, con toda la formalidad posible (y un poco más) una entrevista. Me respondió con su número de teléfono. Llamé al momento. Si lo pienso un par de veces me pongo muy nervioso y ahora ¿escribiría? sobre Obama, SOPA o Industriales (mi equipo).

Cuando conteste, ¿cómo le digo? ¿Chile? Muy formal para Cuba. ¿Roberto? Demasiado atrevido. ¿Oigo?, no me dio tiempo a pensar:

-Buenas tardes, por favor con Roberto Chile…

-Soy yo.

-Ah, mire… (sin nombre), le habla David.

-Ah sí, de CubaDebate. ¿Cuándo podemos vernos?

-Cuando usted diga

-Echa pa cá.

-Ok, nos vemos entonces.

¿Ese era Roberto Chile de verdad? ¿Acababa de decirme “echa pa cá” con la simpleza hermosa del hablar cubano? Ni lo pensé mucho. Me preparé para la entrevista recordando cada clase de la Facultad. Busqué la cámara de video, un trípode, grabadora de sonido, agenda, bolígrafos. Todo listo. Solo que no había visto el documental y no sabía qué preguntarle.

Fotograma del documental. Imagen: Roberto Chile

Fotograma del documental. Imagen: Roberto Chile

Planos y contraplanos

No. No puedo creer que esté en casa de Roberto Chile, en su sala, viendo su último documental. Me senté en el mejor puesto, saqué la agenda para apuntar y no olvidar los tweets que se me ocurrieran. Que equivocado estaba. Todavía no sabía que no tendría oportunidad de apartar la vista del televisor, que estaría poco más de una hora en un estado total de catalepsia y que finalmente, lloraría. Pero eso lo cuento más adelante.

¿El documental? Parecería nada del otro mundo eso de que La Colmenita viaje a los Estados Unidos, presente varias veces su obra “Abracadabra” sobre los Cinco Héroes, emocione siempre al público, actúe en la sede de las Naciones Unidas y todos bailen la música cubana, canten canciones tradicionales junto a un músico callejero, caminen por las calles de Nueva York y San Francisco con sus abrigos grises, que visiten una escuela de niños y jueguen con ellos como solo lo hacen los mejores amigos o que al finalizar cada función besen a cada uno de los espectadores, sin excepción. Eso no habría sido algo del otro jueves, si Cuba no fuera una Isla, bloqueada y satanizada por el gobierno del país donde aterrizaron los cubanitos.

No habría sido nada del otro mundo, si le hubieran dado la visa a un equipo de filmación y el documental que estaba viendo ahora no hubiera sido filmado con una sola cámara -cosa que ni se nota, porque Chile se las ingenia para que parezca que son por lo menos tres las que están tomando los planos y contraplanos. Y por supuesto, hubiera sido más de lo mismo si la historia de los Cinco cubanos presos se hubiera quedado en lo de siempre, en las fotografías de héroes lejanos, y no en estas personas que los niños de La Colmenita perciben como a tíos o a esos amigos de sus padres con los que van creciendo, viéndolos tomar el café en la sala de sus casas, de domingo en domingo.

Fotograma del documental. Imagen: Roberto Chile

Fotograma del documental. Imagen: Roberto Chile

Montaje y edición

Salvador, el editor del documental que no fue a la gira, me habló del montaje y de la edición. Entendí por qué el montaje tiene ritmo y no aburre. “Que tenga una sorpresa, un golpe, lo mismo por el audio, por la música o por una entrevista. Ahí está la clave. Los cortes para mí es la mejor transición que hay. Pero los cortes tienen un lugar exacto, y yo creo que en este material se logró como nunca”, dice.

Si me preguntan por el protagonista del material no sabría responder si son los niños, los Cinco héroes, la Revolución cubana, la música excelentemente compuesta por René Baños, la deliciosa fotografía de Chile, la bien estructurada edición de Salvador Combarro o las emociones que emanan de las imágenes y el sonido. Es todo eso, y Gerardo y René, la voz del primero y la presencia física del segundo, que aparecen en el momento justo en que parecería que va a cerrar la historia. De ahí en adelante el documental ya no es una película, sino una emoción incontrolable.

Fotograma del documental. Imagen: Roberto Chile

Fotograma del documental. Imagen: Roberto Chile

Emoción

Chile se incorporó a la gira en Nueva York. No llegó a tiempo a Washington por una demora en la visa y no pudo conversar ni con Ramón, Antonio o Fernando, que habían sostenido diálogos telefónicos con los integrantes de La Colmenita.

“Pero sí pude hablar por teléfono con Gerardo y pude ver y abrazar personalmente a René. El primer impacto fue escuchar la voz de Gerardo y no porque uno lo endiose, todo lo contrario, lo que estamos es poniéndonos en el lugar en el que están ellos, hombres de carne y hueso. Hablar con él y sentirlo con una energía, con un sentido del honor tan grande… para mí fue realmente emocionante”, dice el director de cine, fotógrafo y realizador.

Cuando terminó de hablar con Gerardo, Chile confiesa: “Se me apretó el pecho y se asomaron algunas lágrimas en mis ojos. Y era precisamente porque sabía que estaba hablando con un hombre, como nosotros, pero que estaba dando una muestra muy alta de lo que es la condición de revolucionario.”

Después, en Miami, pudo saludar y abrazar a René: “René es un atleta, pero no solo físico, es un atleta espiritual. Es un hombre que conserva un optimismo que no creo que piense que ha perdido 13 años de su vida, sino que esos años de cautiverio lo han fortalecido mucho más.”

Fotograma del documental. Imagen: Roberto Chile

Fotograma del documental. Imagen: Roberto Chile

Hablando con Chile

Se acabó el documental y mientras sentía los pasos de Chile hacia la sala me restregué los ojos con las mangas del pulóver. Él no dijo nada, y yo tampoco me paré y aplaudí porque habría sonado ridículo. Balbuceé unas palabras sobre lo que acababa de ver y nos sentamos entonces a conversar:

¿Cómo surgió el proyecto?

-Eso fue una sorpresa para mí. Un día amanecí con la noticia de que me habían propuesto para que acompañara a La Colmenita a esta gira por los EEUU, que era una aventura conmovedora, que agradezco a la Fundación Brownstone y al Comité Internacional por la Liberación de los Cinco, a La Colmenita, a todos los que de una manera u otra hicieron posible la gira..

¿Fue muy difícil la filmación estando solo?

Esa era una de las cuestiones más peligrosas desde el inicio: ir solo. Es muy difícil en esas condiciones poder filmar, cargar, grabar sonido, estar atento de lo que va a pasar y ponerte a la altura del momento que uno va a vivir. Siempre la compañía de un buen asistente o un buen sonidista ayuda.

Aunque me la vi dura a veces eso lo que hacía era darme más ímpetu para poder hacer bien las cosas y mucho más contando con el apoyo de Tin (Cremata), de los niños y adultos de La Colmenita, de todos los que estuvieron cerca como Alicia Jrapko, Graciela Ramírez, Deysi Francis, un grupo de compañeros y amigos que en todo momento estuvieron a mi lado. Era imposible traducir en imágenes y sonidos lo que estábamos viviendo, pero creo que entre todos tratamos de acercarnos a eso.

¿Cuál cree que fue el mayor logro de la compañía?

La Colmenita dejó un mensaje de paz, de amor, de ternura y sobre todo dejó un mensaje a favor de la liberación de los Cinco hermanos que tenemos en Estados Unidos y que algún día regresaran.

¿Usted sí sabía que René aparecería ante los niños?

Yo sabía lo que iba a ocurrir, pero realmente cuando puse la cámara, la puse en el lugar que yo pensé que iba a ser el mejor porque no sabía por donde él iba a sorprender a los niños. René entró exactamente por donde yo estaba ubicado y creo que la imagen es realmente conmovedora, no gracias a que yo sea un gran camarógrafo, sino gracias a la suerte y al imán, la energía, la magia que se creó en ese momento.

¿Está conforme con el resultado?

Para mi fue uno de los momentos más felices de este año, volver una vez más a la aventura de reportero y salir con una calificación entre 90 y 95. No 100 puntos, eso no se puede esperar nunca, pero sí por lo menos no suspendimos. Creo que hicimos un trabajo que va a conmover por la gracia de esos niños, la destreza y la madurez con la que trabajaron, por la dirección que tuvieron y la inspiración que les provocó los escenarios donde estuvieron. Fue una gira inolvidable y ojalá se repitan otras como estas.

¿Cómo fue el trabajo luego aquí, en Cuba?

Un documental no se hace con una cámara ni lo hace una persona sola, se hace con una edición, una música, un guión, un concepto y además un trabajo colectivo. Quiero agradecer al equipo de realización que hizo posible este documental cuyo mayor valor es que será un documento histórico de una de las giras más emotivas que haya protagonizado un grupo teatral cubano en mucho tiempo.

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Galería de imágenes del documental

Trailers del documental “Esencias, La Colmenita en Estados Unidos”, de Roberto Chile.